Por: Alejandro Brokke

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01 Jun, 2016

 

Desde la perspectiva tradicional de relaciones interpersonales o a través de medios físicos y dispositivos electrónicos, la comunicación ha cambiado drásticamente. Vivimos una vertiginosa transformación digital que inició con el Internet en los años 90´s, el correo electrónico, las video llamadas, los servicios de mensajería instantánea, las redes sociales y más recientemente el desarrollo de aplicaciones; todo esto ha significado la creación de nuevos y más eficientes canales de comunicación y por ende, nuevas demandas de servicios para las empresas dedicadas a las tecnologías de información, las soluciones de hardware, software, almacenamiento de datos y similares.

 

Para quienes ejercemos como profesionales de la comunicación estratégica y corporativa, todo lo anterior nos significa también un nuevo reto. Cada día debemos innovar con herramientas y metodologías que modifiquen los modelos tradicionales según los cuales las organizaciones y las empresas se comunican con sus diferentes públicos meta y dentro de estos, los medios de comunicación masiva constituyen un reto aún mayor. Podríamos escribir libros completos al respecto. Sin embargo, he querido sintetizar los aspectos que considero más relevantes acerca de cómo la transformación digital significa nuevos retos, para quienes trabajamos en el mundo de la comunicación estratégica.

1.Lograr captar la atención de mi audiencia


Hace algunos años era mucho más fácil captar la atención de nuestra audiencia o público meta; bastaba con tener presencia en el telenoticiario del mediodía o en las matutinas de la radio. Eso es lo que Iván Pino, prestigioso periodista  y comunicador español ha denominado como “las rutinas masivas para consumir contenidos en los medios de comunicación”. Sin embargo, la transformación digital revolucionó la forma en que las audiencias consumen los contenidos.

 

Nuestros públicos ni siquiera necesitan esperar ahora las ediciones de noticias en televisión o radio pues la inmediatez informativa está al alcance de un click en sus teléfonos inteligentes.

Las audiencias están expuestas, de forma simultánea, a cientos y cientos de mensajes a través de gran diversidad de canales y variedad de fuentes. Por ejemplo, la mayoría de los que escuchan las noticias por la radio, lo hacen mientras conducen, dividiendo su atención entre la publicidad de las vallas de carretera, los spots de las pantallas electrónicas, el chat o correo electrónico y las aplicaciones de los medios de comunicación digitales (y tradicionales) disponibles en su dispositivo móvil, una vez que llegan a cada señal de alto.

La mente de las personas debe decidir rápidamente ¿qué es lo más importante?, ¿a qué le presta atención? y ¿qué recordará posteriormente? Lo anterior, implica un compromiso ineludible por diseñar e implementar estrategias de comunicación mejor planeadas, más innovadoras y creativas, pero sobre todo, con indicadores claves de rendimiento (KPI´s por sus siglas en inglés) que permitan medir o evaluar, de forma precisa, su alcance, impacto y efectividad.

 

Eso se traducirá, en una optimización de los presupuestos de mercadeo y comunicación, dedicando recursos a acciones y estrategias realmente efectivas para la organización o el negocio.

2.Alcanzar la diferenciación

Cada vez son más las organizaciones, empresas y profesionales que hacen lo mismo que usted y que yo. Cada día el mercado se satura un poco más con una oferta cada vez mayor de productos y servicios; sin lugar a dudas, tenemos el reto de lograr la diferenciación.

Las acciones de comunicación estratégica de una organización deben trascender e ir más allá de la colocación de contenidos en medios masivos o redes sociales. Es imperioso lograr captar la atención de su audiencia, diferenciarse de  la

Gracias a los medios de comunicación digitales y principalmente a las redes sociales, las audiencias dejaron de ser consumidores pasivos de información para empoderarse y convertirse en nuevos interlocutores, actores líderes y generadores de opinión pública, dentro del esquema de negocios de cualquier empresa.

El reto como comunicadores es trascender y convertirnos en socios y aliados estratégicos en la planificación de las organizaciones, garantizando la congruencia entre lo que se dice y se hace, para disminuir las situaciones de riesgo que afectan la reputación de la misma.

Nuestro reto es convencer a las organizaciones y empresas acerca de la importancia de invertir, de forma proactiva y planificada, en Responsabilidad Social Corporativa, en planes de contingencia, manuales de crisis y capacitación de voceros para siempre estar preparados ante eventualidades potencialmente críticas. competencia y filtrar toda su información bajo rigurosos criterios de interés público, actualidad, novedad o prominencia.

 

No es un reto fácil y menos desde la perspectiva comercial. Por ello, las organizaciones, instituciones o entidades que quieren diferenciar sus productos y servicios no pueden basar sus acciones de comunicación en ocurrencias, tácticas esporádicas, acciones reactivas o únicamente pautas publicitarias en medios masivos tradicionales.

Es importante pensar en estrategias de comunicación 360, que integren las relaciones públicas, el mercadeo, las relaciones con los medios de comunicación, la publicidad tradicional y digital y las redes sociales.

Colocar la información de nuestra empresa (productos y servicios) en el conocimiento de nuestras audiencias, bajo la opinión adecuada o idónea para generar sus acciones de compra es posible únicamente si se trabaja con estrategias de comunicación integrales, debidamente planificadas y ejecutadas, con rigurosos parámetros de evaluación y de forma proactiva.

Hoy más que nunca, las organizaciones deben personalizar   los   contenidos   y   canales de comunicación, de acuerdo a cada uno de sus grupos de interés.

 

3.  Todo lo anterior constituye un reto enorme, sí, pero emocionante. La transformación digital nos exige experimentar e innovar, nos permite ir más allá de ser simples emisores de contenido para convertirnos en estrategas que diseñan e implementan planes cada día más integrales. Comprender la nueva dinámica que la transformación digital ha traído a la comunicación estratégica ya no es una opción sino más bien una necesidad.

Mantener una buena reputación

En la nueva era de la transformación digital, la buena reputación de una empresa u organización (construida mediante acciones proactivas y planificadas hacia sus públicos de interés y con una alta inversión de recursos), puede desmoronarse en cuestión de horas.

 

La rapidez con la que se propaga la información y la inmediatez con la que se tiene acceso a ella, representan elevados riesgos para las organizaciones que aún se resisten a incorporar dentro de su ADN o el foco de su negocio, las acciones de Responsabilidad Social Corporativa.

 

La sostenibilidad de los negocios se nutre, hoy en día, de la autenticidad con que estos asumen su papel como buenos vecinos en la comunidad donde se ubican, la transparencia con la que rinden cuentas, la forma en que operan en armonía con el medio ambiente y la responsabilidad con que ofrecen calidad de vida a sus propios colaboradores.


 

Edición #66

Business transformation Edicion #66

Contenido

  • Voluntariado  Corporativo
  • Computación Cognitiva para Dummies
  • La Organización Cognitiva
  • Security Systems
  • Desafíos de seguridad en la era de la movilidad
  • Innovación una experiencia “Gaudinesca”
  • Ser o no Ser Digital, ese es el Dilema
  • Transformación digital desde la perspectiva de la comunicación
  • Migración hacia plataformas digitales
  • Smart Management & Operations (Smart M&O)
  • Customer Success