Por: Jorge David Quesada

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22 Marzo, 2017

Innovación: Un camino de retos constantes

La palabra innovación es muy utilizada en la actualidad por la mayoría de empresas, que con el objetivo, no solo de mantenerse activas sino también de gustar al público con sus productos sin dejar de ser rentable para los socios, invierten muchos esfuerzos y recursos para sobrevivir en un mercado sumamente cambiante y competitivo; lo que los lleva a ingresar al basto y poco conocido mundo de la innovación y sí, poco conocido porque “lo que sabemos hoy de innovación es lo mismo que sabemos de calidad hace 30 años atrás” (Rao & Chuán, 2012).

Y es que si comparamos los conocimientos de calidad que tenemos actualmente con los que teníamos hace 30 años nos damos cuenta que la investigación y desarrollo que se han ejecutado a lo largo de los años han dado su fruto permitiendo que existan herramientas probadas y garantizadas; como por ejemplo, calidad total, six sigma, lean six sigma. Lo mismo pasa con la innovación, estamos en pañales en lo que a metodología y ejecución se refiere.

Si nos ponemos a investigar acerca de cuáles empresas son realmente innovadoras y logran con éxito posicionar nuevos productos y/o abrir nuevos mercados, son pocas. Un ejemplo claro es Apple que de la mano de Steven Jobs logra resurgir de las cenizas y genera nueva tecnología, misma que casi todos nosotros tenemos en nuestras manos diariamente.

En el sentido estricto, la innovación es un esfuerzo que se traduce en la creación de nuevos productos, mejoras sustanciales en distintos ámbitos ya sea, tecnológicos, económicos, ambientales y de salud; con el objetivo siempre de buscar nuevos nichos de mercado, crear nuevos productos, buscar nuevas oportunidades. En otras palabras, la utilización de la creatividad en conjunto con el conocimiento en distintas ramas de la ciencia o ingeniería para crear y buscar ideas nuevas.

La innovación la componen varios elementos: la creatividad, la disciplina, el deseo, la visión estratégica y comercial, la experiencia, la oportunidad, el comercio, el mercado, la capacidad de gestión y por supuesto, la definición procesal del cómo hacer las cosas, del cómo innovar.

En este último punto me detengo. Durante los años, he tenido la dicha de analizar proyectos muy exitosos donde se han logrado los principales objetivos para que mejoren los procesos de una empresa. No obstante, también he observado fracasos donde los proyectos no cumplen ni siquiera con el tiempo de entrega. Analicemos este último escenario. Recuerdo que el alcance del proyecto era bastante amplio, el core del negocio era complejo; sin embargo, era una oportunidad única tanto para el dueño del producto como para el desarrollador contratado. Implicaba la utilización de nuevas tecnologías de desarrollo de software por temas de uso y arquitectura. No obstante, no se contaba con los miembros de equipo idóneos y no se tenía el personal con el conocimiento necesario para este tipo de proyectos. Éste es un escenario típico que se presenta continuamente en el mercado, donde la incertidumbre gobierna, el deseo de lograr algo nuevo y prometedor abunda y la necesidad de creatividad se ve reflejada en casi todo lo que se avecina.

¿Qué pasó? Durante el desarrollo, como lo dije anteriormente, no se contaba ni con la experiencia ni con el equipo idóneo, lo que ocasionó que se dieran atrasos importantes, se realizaran una serie de implementaciones erróneas y un liderazgo que no logró una comunicación efectiva entre las partes. Esto ocasionó un fracaso donde ninguno salió beneficiado. Lamentablemente, esto se repite una y otra vez en muchos ámbitos a nivel global; fracasos y éxitos por doquier.

Entonces, ¿cómo garantizar el éxito de los proyectos en función de la innovación? Considero que hay cinco elementos que podrían ayudar a lograrlo.

  1. Una base procesal clara, concisa y fuerte que permita a los miembros que forman parte de una organización saber cómo deben de hacer las cosas y cuáles son los objetivos y las responsabilidades que tiene cada uno. Una especie de carretera estratégica para llevar a cabo el trabajo. A su vez, ayuda a la creación de una plataforma de gestión idónea, ya sea basada en las innumerables que existen, o bien, en la creación de una única forma de gestión acoplando las mejores prácticas que propone el mercado, así como alguna metodología de trabajo como “agile” o “desing thinking” que apoyan a la mejora continua, el crecimiento y mejora de equipos y a la ejecución de proyectos de manera ágil para cambios rápidos y tomar riesgos calculados.
  2. Reconocimiento de asumir quiénes somos.   No podemos actuar e intentar cambiar o mejorar algún elemento si no conocemos nuestras capacidades, habilidades, fortalezas y también nuestras deficiencias o necesidades de mejora. Esto es primordial para cualquier organización, reconociendo qué hacen bien y qué pueden mejorar sustancialmente la forma y la ejecución y en consecuencia, mejorarán las áreas en las que se tienen insuficiencias.
  3. Trabajo duro y disciplinado. La disciplina en nada contraría a la innovación, no podemos caer en el error de interpretar la innovación como un esfuerzo sin un objetivo claro como si se tratara solamente de generar ideas al azar. Sino más bien, debemos reconocerla como una búsqueda incesante y disciplinada de nuevas oportunidades, de mejoras en lo que hacemos, adoptar el trabajo que realizamos con una visión innovadora. En otras palabras, ser innovadores.
  4. La conjugación de la experiencia. La creación de equipos multidisciplinarios permite que distintos tipos de personalidades, profesiones y conocimientos se conjuguen, lo que permite que se tenga la capacidad de asumir retos importantes y a su vez crear oportunidades en sectores o mercados con potencial de crecimiento.
  5. La cultura organizacional. Ser innovadores, ése es el fin para lograr un éxito considerable en los emprendimientos que ejecutemos. Sin la cultura en la organización que permita ser ágiles, que motive al emprendedurismo, que motive a los miembros a ser líderes en su ambiente, posiblemente no se logren objetivos en función de la innovación. Por eso, un liderazgo comprometido con su gente y en función de personas es sin duda alguna una excelente arma para lograr los objetivos que se buscan.

Y el último punto, las personas ¿Qué serían las grandes empresas sin su gente? La respuesta es simple, no serían lo que son hoy. Hace algún tiempo, mientras participaba de una clase de recursos humanos, comenzamos una pequeña conversación que radicaba en cuál era la misión o razón de ser de una empresa. Algunos participantes indicaban que el objetivo siempre es el beneficio económico; es decir, generar ganancias, y otros que es un híbrido entre la generación de ganancias y la responsabilidad que adquieren con su capital humano.  Personalmente, me inclino más por el híbrido, ya que la persona tiene una dignidad que por definición es necesario que se promueva y se respete. Sin esto, la misión de una empresa se torna únicamente comercial lo cual no promueve un crecimiento gradual de la sociedad, que al final es su trabajo más relevante, ¿qué tanto beneficio genera el trabajo que se realiza a las personas en general?

La innovación es un camino de búsqueda constante, de trabajo arduo, de satisfacciones y descontentos, de crecimiento y aprendizaje. Es decir, es el camino que tiene dentro de sí la necesidad que impera en todas las empresas y personas que la conforman, el ser mejores cada día.


Edición #68

Business transformation Edicion #68

Contenido

 

  • 25 años en la industria tecnológica
  • Su trabajo y dedicación han hecho posible lo que hoy es GBM
  •  Informe de sostenibilidad GBM 2016
  • Internet de las cosas está aquí, y ¿ahora qué?
  •  Gestione con éxito  la infraestructura de forma remota
  • Innovación: Un camino de retos constantes
  • Transformación  de los negocios y el avance de la sociedad
  • Evite ser presa fácil de los hackers
  • Cambios radicales
  • Se triplicará la adopción de soluciones conginitivas
  • Su negocio es tan rápido como el accesp a sus datos
  • Gestión de activos empresariales
  • Administración integrada de red
  • Plataforma bancaria digital
  • 5 tendencias que transformarán los negocios en 2017