Por: Alejandro Fernandez

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01 Jun, 2016

Mi hija Victoria tiene 7 años ya. Hace poco me empezó a hacer preguntas sobre mi trabajo y me pidió que le explicara lo que yo hacía. No quería darle una respuesta demasiado simple para salir del paso (subestimando así su inteligencia) pero tampoco quería hablarle con la jerga tecnócrata para dejarla confundida. Me enfrenté al reto de explicarle que, junto con un equipo, me dedicaba a armar un ecosistema de empresarios de la industria de software para ayudarles a desarrollar aplicaciones cognitivas.

 

Sin pretender que mi explicación a mi hija fuera la mejor, decidí compartirla en este artículo. El ejercicio de explicar un concepto “sofisticado” a un infante lo recomiendo a cualquiera, pues demanda un esfuerzo mental que a su vez prueba la madurez de nuestro entendimiento de tal concepto:

  • Yo: Fíjate Vic que las computadoras son buenas en matemáticas y siguiendo reglas. Pero no son muy buenas aprendiendo cosas nuevas. También sacan mala nota en la clase de español porque no pueden comprenderlo.
  • Vic: ¿Pero entonces cómo es que le puedes hablar a tu carro?
  • Yo: Le puedo hablar para darle órdenes, pero si quiero hacerle una pregunta la historia cambia. Por ejemplo, una computadora puede leerte un cuento, pero si quieres hacerle una pregunta sobre algo que no entendiste del cuento, no va a poder contestártela.
  • Vic: …y tú les ayudas a las computadoras a poder entender cuentos?
  • Yo: Exacto! Hay señores que tienen compañías de programas de computación que pueden enseñarle a una computadora a entender cuentos, imágenes y otras cosas. Luego les podemos hacer preguntas a esas computadoras para ayudarnos a tomar decisiones mejores!
  • Vic: Y cuándo tu carro va a poder entender cuentos?
  • Yo: A como va la cosa amor, no falta mucho para eso.

De gira por Latinoamérica algunos empresarios me preguntaban sobre la mejor forma de posicionar el concepto emergente de computación cognitiva a sus posibles clientes. Hay muchas maneras y estilos de hacerlo, y en mi propio proceso de aprendizaje he ido acumulando algunos principios y preguntas clave que ayudan a los líderes visionarios de la industria permear más fácilmente el concepto de Watson y sus aplicaciones:

 
  1. No es necesario decir “Computación Cognitiva” para hablar al respecto: En ciertos foros, términos como “información no estructurada” “Corpus de Datos” o “APIs” realmente no significan nada. Es mejor usar analogías o ejemplos en lenguaje coloquial para trasmitir más claramente el valor.
  2. Dar ejemplos no es suficiente: Cuando el concepto está apenas asimilándose en la mente del cliente, un ejemplo dado en el momento inapropiado puede empañar desentendimiento y sesgarlo. Antes de aventarse a comentar casos de éxito, asegúrese de verificar que la base teórica fue entendida. Dar ejemplos es sencillo, pero adaptarlos a la industria del cliente o usarlos como corolario es lo más recomendable.
  3. Permita que el cliente ensaye la comprensión del concepto haciéndole preguntas: Exceso de explicaciones sólo evidencian una falta de dominio para darse a entender. La mejor explicación es la que el mismo cliente articula a partir de preguntas asertivas que usted le haga. Algunos ejemplos que me han funcionado:

    a. Piense por un momento en los datos en forma de lenguaje o imágenes que tienen sus clientes ¿Qué tipo de impacto disruptivo habría en el negocio de ellos si se pudiesen analizar esos datos?

    b. Si lograra tener un programa al que le pueda hacer cualquier pregunta cuya respuesta yace sólo en información escrita ¿Qué preguntas le haría? ¿Qué impacto tendría en su negocio si las respuestas fueran valiosas?

    c. ¿Cuáles son las preguntas más frecuentes que sus clientes hacen una y otra vez a su plataforma de servicios por no tener una forma natural de hacérselas a un programa de cómputo? ¿Qué beneficios le traería a su empresa si un programa de cómputo pudiera responder en idioma español esas preguntas?

    d. ¿Cómo hacen los expertos de su compañía para mantenerse al día con altos volúmenes de información escrita? ¿Serviría de algo si estos expertos pudieran tener un programa que comprenda todo ese cuerpo de datos y lanzara hipótesis o encontrara patrones en ellos?

 

Pueden haber muchas preguntas y principios más que irán aumentando su precisión y utilidad conforme comprenda mejor el concepto de computación cognitiva. Lo más importante es no subestimar la inteligencia de nadie, ni de las computadoras con capacidades cognitivas, mucho menos la de los niños, quienes serán su mejor aliado para prepararlo para ir a vender sus aplicaciones en el C-Suite.


Edición #66

Business transformation Edicion #66

Contenido

  • Voluntariado  Corporativo
  • Computación Cognitiva para Dummies
  • La Organización Cognitiva
  • Security Systems
  • Desafíos de seguridad en la era de la movilidad
  • Innovación una experiencia “Gaudinesca”
  • Ser o no Ser Digital, ese es el Dilema
  • Transformación digital desde la perspectiva de la comunicación
  • Migración hacia plataformas digitales
  • Smart Management & Operations (Smart M&O)
  • Customer Success